“Vivir es nacer a cada instante.” Erich Fromm

Cada persona tiene su propia forma de vivir experiencias y expresar sus emociones, construyéndose así la identidad única que nos caracteriza.

A veces ocurre que esta construcción no nos lleva a un bienestar, sino a confusiones, bloqueos, ansiedades y la sensación de no poder encarar la situación presente. Por ello, en mi espacio busco el crecimiento personal planteándose situaciones desde otra perspectiva, afrontar con nuevas herramientas los posibles conflictos, y lograr un respiro que permita conocernos mejor y entender qué necesitamos.

La psicoterapia es una herramienta que ayuda a entendernos y resolvernos, y tomar las riendas de la situación problemática por la que estamos atravesando.

En la terapia se logra ampliar y modificar nuestro auto-concepto y la interpretación de los eventos de la vida, a la vez que sanamos y/o perdonamos las huellas del pasado que aún nos afectan, consiguiendo así:

  • Reducir el sufrimiento por un conflicto.
  • Gestionar adecuadamente emociones (dolor, ira, miedo…)
  • Incrementar la capacidad de asimilar los eventos diarios, con confianza y superación.
  • Ayudar a tomar decisiones más sanas.
  • Promover el crecimiento personal. El proceso de terapia hace que nos hagamos más conscientes de nosotros mismos, del mundo alrededor y de los demás.

La terapia no es una herramienta reservada a las personas que sufren únicamente, puede ser un formidable recurso para realzar el potencial individual, enriquecer vínculos significativos, dar respuestas a decisiones importantes y permitir una mejora de la autoestima general.

Nuestra intención es ofrecer una terapia en un contexto de confianza y respeto, de igual a igual (nosotras somos expertas en teoría y técnicas, tú eres el experto o experta de tu vida) y con ello co-construir la mejor alternativa que te permita lograr satisfacción en tu día a día.

 

 

En terapia atendemos:

– Problemas de la conducta alimentaria, Anorexia, Bulimia y atracones.

-Depresión y estados de ánimo bajo.

-Estrés y ansiedad.

-Insomnio.

-Baja autoestima.

-Ataques de pánico.

-Fobias.

-Desarrollo personal.

-Duelo.

-Problemas con uso y dependencia de sustancias.